Madres celebran Navidad en la cárcel del Condado de Harris

Reclusas pudieron convivir con sus hijos en la cárcel del Condado de Harris para celebrar la Navidad.

Reclusas pudieron convivir con sus hijos en la cárcel del Condado de Harris para celebrar la Navidad.

Foto: Gustavo Rangel / RUMBO
PUBLICADO: EST Dec 20, 2012 7:27 pm EST
HOUSTON - Cuando Mayra Vásquez miró a su hijo Mathew García sentado en una mesa esperándola no pudo contener las lágrimas. Llevaba tres meses que no lo miraba y aunque no eran necesariamente en las condiciones más convenientes estaba agradecida por poder ver la sonrisa de su niño mientras abría algunos regalos. García y otras 14 reclusas de la cárcel de Condado de Harris tuvieron la oportunidad de recibir visitas de sus familiares unos días antes de Navidad. Las reclusas les regalaron a sus hijos juguetes que fueron donados por la organización Navidad en el Barrio y comieron pizza mientras platicaban sobre la Navidad. “No voy a estar con mi hijo en Navidad y eso me duele mucho, por eso valoro mucho este tiempo que me han dado para verlo”, dijo Vásquez. “Afortunadamente ya mero voy a salir y si Dios quiere estaré con mi hijo y toda mi familia en año nuevo”, agregó la prisionera. Vásquez nunca más quiere pasar otra Navidad sin su hijo y se lo dijo a Mathew mientras lo besaba. “Este programa no solamente es para que las prisioneras puedan reunirse con sus hijos sino para que también entiendan mejor las consecuencias de sus acciones y que recuerden el daño que le hacen a sus familias cuando hacen malas decisiones”, dijo Adrián García, sheriff del Condado de Harris. Hasta Santa Claus logró evadir la fuerte seguridad de la cárcel para llegar a la reunión y darle un toque extra de alegría. “Lo único que queremos es que cuando estas prisioneras regresen a sus hogares sigan adelante con sus vidas”, agregó García. Esta reunión es especial porque a pesar de que niños pueden visitar a sus madres en la cárcel no pueden tener contacto físico durante la visitas de rutina. Pero en esta oportunidad pudieron abrazarlos, acariciarlos y besarlos. Algunas de ellas llevaban más de seis meses sin poder hacerlo y por ello fue el mejor regalo de Navidad que pudieron haber recibido.
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