Católicos de Houston muestran sorpresa y fe ante la renuncia de Benedicto XVI

Una imagen del papa Benedicto XVI en el altar de la parroquia de San Jerónimo en el barrio de Spring Branch de Houston.

Una imagen del papa Benedicto XVI en el altar de la parroquia de San Jerónimo en el barrio de Spring Branch de Houston.

Foto: Gustavo Rangel / RUMBO
PUBLICADO: EST Feb 11, 2013 7:29 pm EST
Fue apenas en marzo de 2012 que el diácono Pedro Salas de la parroquia de San Jerónimo, en el área de Spring Branch, viajó junto con otros cinco compañeros de Houston a Guanajuato, México, para presenciar la visita histórica del papa Benedicto XVI. Para Salas fue una experiencia inolvidable y nunca se imaginó que 11 meses después el Papa estaría renunciando a su cargo. “Me sorprendió mucho su renuncia porque a pesar de que sí se le había notado un poco cansado en los últimos meses no me imaginé que iba renunciar a tan pronto”, dijo Salas a RUMBO. “Cuando escuché que el Papa había renunciado la primera imagen que me entró a la mente fue ese día que lo miré en Guanajuato y de lo alegre y entusiasmado que estaba con toda la gente mexicana que fue a visitarlo”, agregó Salas. Igual que el diacono Salas, miles de católicos en Houston aún están tratando de procesar la noticia de la renuncia sorpresiva de Benedicto XVI, aunque ya existían especulaciones de que el Papa no estaba en las mejores condiciones por su edad avanzada. “La actividad del Papa había disminuido notablemente y ya se le notaba muy cansado cuando aparecía en público. Y debido a las exigencias que hoy tiene que enfrentar el papa en este mundo moderno era complicado no pensar que esto iba a suceder”, dijo Randal Smith, profesor de teología en la Universidad de St. Thomas de Houston Al cierre, la Arquidiócesis de Galveston-Houston no dio un comentario sobre la renuncia del Papa porque el cardenal Daniel DiNardo se encuentra en Roma y no ha escrito una declaración oficial, según informó una portavoz de la Arquidiócesis en un comunicado este lunes por la tarde. DiNardo participará en el cónclave que, no antes del 28 de febrero (fecha efectiva de la renuncia de Benedicto XVI), elegirá al nuevo pontífice. “Hay que recordar que Benedicto XVI fue nombrado a sus 78 años y por eso creo que en el Vaticano se han preparado para que la transición sea la mejor posible y se pueda elegir al Papa que llevará a los católicos de todo el mundo a una nueva era”, agregó Smith. En la Cocatedral de Houston, en el centro, decenas de católicos escucharon misa este lunes al medio día, horas después de haberse dado cuenta de la noticia sorpresiva. Una gran mayoría de los fieles se mostraron admirados por lo que consideran la honestidad y valor del Papa. “Es muy admirable que el Papa tuvo el valor para hacerse a un lado cuando se dio cuenta de que no puede realizar la complicada tarea de ser el líder de nuestra religión católica”, dijo Joseph Pérez, un católico que llegó a la Cocatedral para hacer una oración por el papa Benedicto XVI. El reverendo Frank Rossi de la parroquia de St. Michael dijo que había platicado con colegas en el Vaticano y que no había recibido indicaciones de que la renuncia del Papa estaba tan cerca. “Fue algo que se ocultó muy bien, creo que muy poca gente sabía que el anuncio se iba a dar tan pronto porque a pesar de que el mismo Benedicto XVI había escrito sobre esta posibilidad nadie esperaba que se diera de forma tan repentina”, dijo el reverendo. El legado de Benedicto XVI para mucho houstonianos está intacto y a pesar de las polémicas que han rodeado a la Iglesia católica, muchos consideran que el Papa fue un buen líder durante los casi ocho años que estuvo en el cargo. “Siempre admiré la fuerza del papa Benedicto XVI porque a su edad era capaz de hacer tantos viajes y estar presente en tantas ceremonias, además de tener que lidiar los problemas y polémicas que enfrenta a diario la Iglesia”, comentó Rudy Díaz, católico. “En su legado creo que quedan las bonitas escrituras que hizo sobre nuestra fe”, agrego el reverendo Rossi. El fin del pontificado de Benedicto XVI es para el diácono Salas la posibilidad de un nuevo comienzo que quizás incluya un Papa más joven que pueda identificarse mejor con la juventud. “Ojalá que se elija a un Papa que pueda ser más motivador, sabemos que no habrá otro Papa como Juan Pablo II pero sería bueno que se elija a uno que pueda estar más al tanto de los retos que enfrenta la Iglesia en esta era moderna”, explico Salas. La mayoría de los entrevistados por RUMBO aseguraron que a pesar de la sorpresiva noticia la fe se mantiene intacta. “Lo único que podemos hacer como católicos es seguir adelante y mantener la fe. Tenemos que orar para que Dios les de la fuerza divina que necesitan los que los que elegirán al nuevo Papa”, comentó Teresa Arroyo. Otros quieren que el siguiente Papa esté abierto a los problemas sociales que se enfrentan en el mundo moderno.
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